Para estar protegidos...
- Utilice un antivirus para analizar todas las descargas y archivos sospechosos. Debe mantenerlo siempre actualizado y activo.
- Utilice contraseñas robustas y diferentes para proteger todas tus cuentas. Si es posible, use la verificación en dos pasos u otra forma de autenticación.
- Mantenga el sistema operativo, navegador y aplicaciones siempre actualizadas para proteger todas tus cuentas.
- Desconfíe de los archivos adjuntos sospechosos, enlaces o promociones demasiado atractivas. La mayoría de los fraudes se basan en ataques de ingeniería social que pueden ser detectados aplicando el sentido común.
- Tenga cuidado por dónde navega. Use solo webs seguras con https y certificado digital y utiliza el modo incógnito cuando no quieras dejar rastro.
- Descargue solo de sitios oficiales aplicaciones y software legítimo, para evitar acabar infectado por un virus. En el caso de las aplicaciones, recuerde dar solo los permisos imprescindibles para su funcionamiento.
- Evite conectarse a redes wifi públicas o a conexiones inalámbricas desconocidas, especialmente cuando vaya a intercambiar información sensible, como los datos bancarios. En caso que tenga que conectarse por una emergencia, trate de utilizar una VPN.
- No comparta su información personal con desconocidos ni la publique o guarde en páginas o servicios webs no confiables.
- Haga copias de seguridad para minimizar el impacto de un posible ciberataque.
- Bloquee el escritorio cuando no esté en tu puesto de trabajo. Cierre la sesión de su escritorio remoto cuando no lo utilice.
- Mantenga su puesto de trabajo ordenado, sin pegatinas con usuarios y contraseñas a la vista.